CEREMONIA DE CONMEMORACIÓN DEL CXCIII ANIVERSARIO DEL NATALICIO DE DON BENITO JUÁREZ

Campeche, Cam. 21 de marzo de 1999.

DISCURSO PRONUNCIADO ANTE SU MONUMENTO EN LA ALAMEDA FRANCISCO DE PAULA TORO.

ORADOR: GONZALO SOBRINO LÁZARO.
DIPUTADO GRAN MAESTRO DE LA GRAN LOGIA CAMPECHE.

"Liberales y heroicos patriotas
que nacisteis a orillas del mar,
del guerrero clarín ya las notas
para siempre podéis olvidar"

		Himno campechano 


"Quien reniegue de su origen liberal es mejor que no cante el himno campechano, y quien no quiera cantar su himno es mejor que deje de ser campechano". Palabras expresadas en una reunión de masones por el Gran Pastmáster, quien ocupa ya su columna de oro y marfil en el eterno oriente, el venerable hermano Don Joaquín Cuevas Medina.

RESPETABLE SEÑOR GOBERNADOR DEL ESTADO LIBRE Y SOBERANO DE CAMPECHE.

RESPETABLES AUTORIDADES DE LOS PODERES LEGISLATIVO Y JUDICIAL.

RESPETABLES AUTORIDADES DEL AYUNTAMIENTO DEL MUNICIPIO DE CAMPECHE.

RESPETABLES REPRESENTANTES DE LA SECRETARÍA DE LA DEFENSA NACIONAL Y SECRETARIA DE MARINA.

RESPETABLES FUNCIONARIOS DE LOS GOBIERNOS: FEDERAL, ESTATAL Y MUNICIPAL; Y ORGANISMOS DESCENTRALIZADOS Y PRIVADOS.

RESPETABLE GRAN MAESTRO DE LA GRAN LOGIA CAMPECHE.

RESPETABLES PERSONALIDADES DEL PRESIDIUM.

RESPETABLE PÚBLICO.

RESPETABLES HERMANOS.

Los pueblos no se equivocan cuando deciden conmemorar la grandeza de sus héroes. Los liberales recordamos con alegría y efusividad cada 21 de marzo, fecha del natalicio de nuestro Venerable Hermano Benito Juárez García.

Los mexicanos todos nos enorgullecemos al honrar a quien dedicó su esfuerzo y consagró su vida a defender la Soberanía y la Libertad de la Patria y los liberales campechanos nos sentimos jubilosos al rendirle homenaje al Señor de Guelatao, el liberal por antonomasia, el hombre de pensamiento libre de todos los tiempos, por cuya decisión, cuando era Presidente de la República, nuestra entidad federativa llegó a ser libre, soberana e independiente.

Tenemos derecho a honrar hoy y siempre la tenacidad y la valentía de Juárez. Tenemos derecho asalvaguardar su efigie y su memoria; pero también tenemos una seria obligación: seguir su ejemplo de lucha por la JUSTICIA SOCIAL.

Estamos reunidos ahora y en este lugar para rendirle homenaje al ilustre y venerable hermano Benito Juárez, para reconocer una vez más sus ejemplares cualidades de estadista, de destacado político al servicio de la República y de auténtico filósofo nacionalista.

También estamos aquí para reflexionar y fortalecer nuestro espíritu liberal con el pensamiento del hermano Juárez.

De su ideario hemos tomado veinte mensajes que él mismo alguna vez expresó en diferentes discursos o conversaciones:

Es libre y sagrado para mí, el derecho de pensar.

La educación es la base de la prosperidad de un pueblo y el medio de evitar los abusos del poder.

La educación de la mujer jamás debe descuidarse porque tiene la elevada misión de formar el germen fecundo de regeneración y supervisión social.

Nada debe obtenerse por la fuerza; todo puede conseguirse por medio del derecho y la razón.

Quienes se han convertido en mis enemigos no han querido entender que cuando castigo a los traidores, no lo hago por venganza personal.

Me ha conmovido grandemente la muerte de Abrahan Lincoln. Un hombre que luchaba tenazmente por la libertad de su pueblo era digno de mejor suerte, y no morir a manos de un cobarde asesino.

Todo gobernante debe respetar la ley; ser justo y equitativo; premiar el mérito y la virtud; y castigar el delito.

Procuraré la educación y el progreso del pueblo; combatiré el desorden, los vicios y la miseria en lo que han mantenido los falsos líderes a base de mentiras, explotación y corrupción.

Soy hijo del pueblo; debo respetar su voluntad y luchar por su progreso.

El que calumnia para ocultar sus errores, carece de principios.

Defiendo la libertad de prensa porque en el hombre es libre la facultad de pensar.

Soy liberal porque así me lo dictan mi corazón y mi conciencia.

Agradezco el favor que me ha hecho el Congreso de Colombia al declararme BENEMÉRITO DE LAS AMÉRICAS. Pero de ninguna manera me siento orgulloso, porque no lo merezco. Nada he hecho que merezca tanto encomio; solamente me he limitado a cumplir con mi deber.

Deseo que se me juzgue por mis hechos y no por mis palabras.

La humanidad futura tiene como destino la democracia, que conquistará con un arma indestructible que es la LIBERTAD.

El pueblo es la única fuente pura del poder y de la autoridad.

A los enemigos, justicia; a los amigos, justicia y gracia, cuando quepa esta última.

No me importa sacrificarme por la Patria, pero sacrificar a mi familia, no lo considero justo. Sin embargo, lo que sea necesario hacer por la Patria se hará.

Nunca tendrá la razón quien esté contra su Patria; y.

Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.

El 15 de enero de 1847, a la edad de 40 años Benito Juárez García ingresó a la masonería, pasando a formar parte de la Logia denominada INDEPENDENCIA No. 2. En la ceremonia de su iniciación estuvieron presentes, entre otros, los queridos hermanos: José María del Río, Pedro Zubieta, Pedro Lemus, Fernando Ortega, Tiburcio Cañas, Francisco Banuet, Agustín Buenrostro, Joaquín Navarro, Ambrosio Moreno, Miguel Lerdo de Tejada, Manuel Crescencio García Rejón y Alcalá y Valentín Gómez Farías.

Desde entonces Juárez conoció la LUZ DE UN MUNDO DE ESPERANZA Y DE FRATERNIDAD; y consolidó la fortaleza espiritual que lo habría de distinguir durante los 26 años que le restaban de vida. Nunca jamás estaría solo; sus hermanos lo habrían de acompañar siempre, en las buenas y en las malas.

Después de 12 años de ser masón, siendo Presidente de la República Benito Juárez García promulga las Leyes de Reforma, declara la separación entre el Estado y la Iglesia y proclama en México la IDEOLOGÍA LIBERAL.

El pensamiento liberal Mexicano de Inspiración Juarista fue diferente totalmente al pensamiento liberal Europeo de aquella época. La doctrina Juarista fue racional, humanista, nacionalista y republicana; era el sentir de un pueblo que trazaba su propio camino; que quería ser libre de las ataduras de un pasado que lo ahogaba y que le impedía progresar; era la filosofía de la soberanía de una Nación con objetivos propios; era la genuina expresión de un pueblo independiente, franco, solidario y deseoso de la paz con el resto del mundo.

La ideología anticolonial del pensamiento Liberal Juarista se traduce entonces en un sistema coherente de libertades individuales y colectivas que contempla las siguientes nueve tesis:

Igualdad ante la ley.

Libertad de expresión.

Derecho a la vida.

Acceso a la educación.

Desarrollo con independencia.

Soberanía nacional.

Respeto y fraternidad entre los mexicanos.

Moral ciudadana; y

Relaciones respetuosas y pacíficas entre las naciones.

En esta época que ahora vivimos, de transición hacia la democracia, en esta época de efervescencias políticas, debemos analizar con serenidad, a la luz de los acontecimientos nacionales e internacionales, cuál es la esencia del pensamiento liberal de nuestro tiempo. Es evidente que en lo general conserva las raíces auténticas del pensamiento liberal del hermano Benito Juárez. Pero es innegable que el pensamiento liberal moderno se ha adecuado a las circunstancias históricas por las que nuestro país atraviesa. El pensamiento liberal de ahora es mucho más amplio porque tiene un enfoque moderno y visionario, indispensable para entrar con pie firme al siglo XXI, al tercer milenio de la era cristiana, en el Concierto de las Naciones del Planeta.

El pensamiento liberal moderno, que hay qué dejar bien claro que no se parece en nada, porque es otra cosa totalmente diferente del fracasado y denostado "neoliberalismo", el pensamiento liberal moderno, repito, sostiene en primer término que debemos preservar la soberanía de nuestra Nación porque es la verdadera razón de nuestro sentir y de nuestra esencia revolucionaria; es el objetivo fundamental que da sentido a nuestras aspiraciones y a las metas que perseguimos; el pensamiento liberal moderno, es promotor de un estado solidario comprometido con la justicia social, de un estado que trabaje en un cien por ciento dentro del régimen de derecho y proteja los derechos humanos. El pensamiento liberal moderno persigue que se logre un estado vigoroso y motivador que aliente la inversión privada pero que tenga la capacidad para regular con firmeza las actividades económicas a efecto de evitar que los que viven en mejores condiciones abusen de los demás. La doctrina liberal de este tiempo considera la justicia como un objetivo para el que hay que trabajar deliberadamente; significa un compromiso explícito que debe promoverse al mismo tiempo que se auspician el crecimiento, la estabilidad, la competitividad y el empleo. El pensamiento liberal moderno busca recuperar el valor moral del individuo y combinarlo con el de la comunidad; de ahí su auténtico compromiso con la Libertad en el marco de la Justicia. Para el ciudadano liberal moderno la democracia deja de ser una estructura jurídica teórica para convertirse en un Sistema Político real de práctica nacional que obliga al Gobierno de la República a respetar el voto de manera corresponsable con los partidos y con los ciudadanos. Para la doctrina liberal del umbral del tercer milenio, la educación es parte decisiva del desarrollo integral del país, y los maestros, a quien hay que guardar sumo respeto, reconocimiento y admiración permanentes, son actores básicos en la lucha por la Soberanía y por la Justicia Social; se trata de consolidar un sistema educativo nacional con libertad para educar, con responsabilidades más amplias por parte de los estados y de las regiones, así como de los padres de familia; con conceptos educativos que reflejen los nuevos tiempos, el orgullo por nuestra historia y que pongan de manifiesto la fortaleza de convicciones de nuestra Nación. El pensamiento liberal moderno sostiene que el campo mexicano es un elemento unificador de nuestra historia; y reitera que no debemos olvidar que la reforma de la revolución condujo al reconocimiento constitucional del ejido y de la comunidad; la ideología liberal lucha por que se promueva la justicia agraria; quiere que se abran oportunidades para que progresen los campesinos y para que participen en los programas de desarrollo social sin estar presionados por la desnutrición, la injusticia social y la pobreza. La doctrina liberal sostiene que la alimentación, la vivienda, la salud y la calidad de vida son compromisos ineludibles, que no puede soslayar el estado mexicano en corresponsabilidad con toda la sociedad. El pensamiento liberal moderno combate la desigualdad en que se encuentran las zonas indígenas, se pronuncia por un nacionalismo auténtico que respete nuestra historia, nuestras raíces, nuestros orígenes y el interés supremo de la nación frente al mundo en que vivimos; un nacionalismo revolucionario que respete los derechos y la dignidad de los ciudadanos, que sea recto y tolerante, que defienda en todo momento la libertad, la democracia y la justicia.

En este momento en que rendimos homenaje al ilustre señor de Guelatao, hermano nuestro, el venerable prócer de la raza de bronce, queremos significar la postura de los liberales campechanos ante los acontecimientos actuales de la vida nacional, que sintetizamos en los siguientes pronunciamientos:

Nadie tiene derecho de imponer la voluntad individual en contra de la justicia y la razón que le asiste a la mayoría.

Nadie tiene derecho a proteger los intereses extranjeros, vulnerando la soberanía de nuestra Patria, la cual reside esencial y jurídicamente en la voluntad del pueblo mexicano.

Nadie tiene derecho a quebrantar la paz social y el Orden Constitucional, el cual está garantizado por las instituciones de una República Federal y Democrática como la mexicana, y por ende, del Estado de Derecho que nos rige.

Nadie tiene derecho a ejercer el genocidio ni la tortura, como medios para practicar la justicia.

Nadie tiene derecho a explotar el trabajo de otro, porque todo trabajo merece su justa retribución.

Nadie tiene derecho a contaminar el ambiente de nuestro país porque es la única casa que la Naturaleza nos da y que pertenece a toda criatura viviente que en ella habita.

Nadie tiene derecho a utilizar la ignorancia de otro para aprovecharla con algún propósito.

Nadie tiene derecho a imponer, ni por "tradición" ni por "cultura" cualquiera de los dogmas religiosos existentes en el mundo.

Nadie tiene derecho a infundir el miedo o el temor a otro, para abrazar causas que el ser humano no alcanza a abarcar en lo concreto, ni a comprender con plenitud en lo abstracto.

Nadie tiene derecho a incitar a la rebelión ni a la anarquía para contrariar a los gobernantes con sus gobernados y a aprovechar de esa manera los resultados para fines personales o de grupo.

Nadie tiene derecho a engañar a otro, poniendo en riesgo su vida y su libertad.

Ninguna autoridad eclesiástica tiene derecho a intervenir en asuntos políticos, pues sólo al Estado le compete resolver los asuntos de la propia razón de su existencia.

Ninguna autoridad eclesiástica tiene derecho a inducir a sus adeptos preferencias por determinados partidos políticos.

Ninguna autoridad civil tiene derecho a enajenar los bienes de la Nación porque solamente es depositaria temporal de lo que pertenece al pueblo mexicano.

Ninguna autoridad civil tiene derecho a proteger a quienes cometen delitos, pues nadie está por encima de la Ley.

Nadie tiene derecho a disponer de lo ajeno para enriquecerse a costa del hambre, la miseria y el dolor del pueblo mexicano.

La masonería no acepta que se manipule al pueblo a base del fanatismo y de los dogmas.

La masonería desea el triunfo de la verdad y el progreso del género humano.

La masonería es guía para el perfeccionamiento moral de los hombres y de los pueblos.

La masonería no acepta que cada año 200 millones dólares, producto de las limosnas, donativos y utilidades de comerciar con la fe de los creyentes, se saquen del País y vayan a dar a bancos extranjeros, en tanto que millones de mexicanos viven en la extrema pobreza y en la marginación.

La masonería hace un llamado a la conciencia de todos los hombres y mujeres, sin distinción de razas, credos religiosos, ideologías políticas, nivel socioeconómico o color de piel, a sumarse a la tarea de construir la sociedad sana y progresista que el México de hoy requiere y necesita, una auténtica Patria libre, soberana e independiente que con orgullo y dignidad podamos darla en herencia a las nuevas generaciones, en un clima social de respeto, de justicia y de equidad.

¡Honremos la memoria de nuestro venerable hermano Benito Juárez García.

Refrendemos nuestro compromiso por Campeche y por México!

¡Viva Juárez! ¡Viva Campeche! ¡Viva México!

Gracias.