Mi inicio

Por Manuel Moreno Martínez

Dedico estas palabras a mis QQ.`. HH.`. del Tall.`.

He sido aprendiz desde el momento en que vi la luz, el 6 de mayo de 1998, y despojado de mis prendas, ni desnudo ni vestido, pero decoroso, fui llevado a través de tres viajes a vencer simbólicamente los cuatro elementos fundamentales de la tierra, fui invitado a reflexionar acerca de mis deberes para con el G.`.A.`.D.`.U.`., para con mis semejantes y para conmigo mismo, aprendí que mi espíritu es una piedra bruta, la cual debo pulir con el cincel de la voluntad y el martillo de la constancia y el esfuerzo para ir siempre en la búsqueda de la perfección.

Desde el momento en que mis ojos fueron abiertos a la luz y vi por primera vez el templo y todos los símbolos, fui seducido por el sinfín de enseñanzas de cada uno de ellos: Las Gradas con las cualidades del aprendiz grabadas en su canto, F.`., B.`. y C.`.. El Pavimento con mosaicos y negros representando a la vez la igualdad de las razas y el eterno contraste de los pares de opuestos. La cadena en los cuatro costados representando a todos los hermanos esparcidos por el mundo y abierta esperando siempre profanos que sean hombres libres y de buenas costumbres, para unírsenos.

He ido aprendiendo en forma rápida a través de las alegorías y símbolos, el infinito valor del número tres, representado de manera por demás bella y simple, en los tres puntos de nuestras abreviaturas. Símbolo que orgullosamente he integrado a algo tan personal como mi firma. El tres que en mi vida de aprendiz ha significado mi edad, mis deberes, mis llamadas al tem.`., mi mar.`., mi bat.`. de grado, los grados de nuestra augusta orden, mis viajes en la iniciación, mis saludos al V.`. M.`., al segundo y al primer vigilante. Son también tres los que hacen simple una log.`. simb.`., las estrellas del ara, los líquidos probados, mis estudios del hombre, la naturaleza y el G.`.A.`.D.`.U.`., la familia nuclear formada por el padre, la madre y el hijo, los cuales son la base gestora de nuestra sociedad, está conformada también con tres elementos. Y no pararía de mencionar lo que el número tres ha significado en mi corta vida masónica, las enseñanzas que me ha traído. Quisiera mencionar finalmente, que tres son también las palabras de nuestro lema masónico: Libertad, Igualdad, Fraternidad.

He encontrado en cada uno de ustedes, las características de los masones que he leído en los libros de mi grado, sin dogmas sectarios y con plena libertad, me han enseñado a través de sus palabras, de sus trazados, de los comentarios a trabajos de otros queridos hermanos, tanto como en log.`. como en las pláticas en familia o fuera del templo. Hoy afortunadamente, siento que mi familia ha crecido en forma enorme y que no estoy solo, pues me une a mucha gente de todo el mundo, la fe de mis ideales, la esperanza en realizarlos y un profundo amor a la humanidad.

Es cuanto.