TRABAJE CON OPTIMISMO

Por Gonzalo Sobrino Lázaro

El trabajo es la única fuente verdadera y digna que nos conduce al progreso, que nos da salud, que nos da felicidad y que llena de satisfacción nuestros hogares. Nuestros hijos y seres queridos se dan cuenta que trabajamos para apoyarlos a ellos, que nos esforzamos y que consumimos nuestra energía y la vida misma en el trabajo que rinde frutos para la seguridad y la educación de nuestros descendientes y de las personas que amamos y respetamos.

El trabajo dignifica al ser humano porque es una bendición del G\ A\ D\ U\ que nos da el pan nuestro de cada día, que nos hace reflexionar en lo maravilloso que es poder obtener un ingreso honrado para proveer el alimento y el sustento de la prole, de la familia y de nosotros mismos.

El trabajo nos lleva al G\ A\ D\ U\ por el camino de la responsabilidad, de la entereza, de la productividad, de la autoestima y del deseo legítimo de ver realizados nuestros anhelos de superación y de progreso que todos llevamos en el fondo de nuestro corazón.

Tener un trabajo es un privilegio que debemos cuidar y conservar; representa un patrimonio familiar que nos permite avanzar, que nos evita el estancamiento y nos garantiza una afluencia de ideas, iniciativas y productos que pondrán un granito de arena en el edificio del progreso del género humano.

Nuestro trabajo no es simplemente dar la fuerza a cambio de dinero, no es una acción de alquiler o venta de nuestra energía; el esfuerzo laboral cotidiano permite a cada cual demostrar y reiterar todos los días que gozamos de una vida digna, honrada, configurada y con una meta trazada en el seno del G\ A\ D\ U\ para agradecerle diariamente su bondad infinita que nos cobija, que nos alienta, que nos estimula y que nos confiere la paz espiritual para luchar en la brega difícil del destino que cada uno de nosotros tiene la obligación de vivir de acuerdo con la sagrada voluntad del Supremo Creador.

Tenemos la obligación de trabajar; es una obligación moral, una obligación física, una obligación económica y una obligación de la especie humana. Todos los caminos conducen al G\ A\ D\ U\ y requieren que el ser humano tome conciencia plena de su realidad, de sus vivencias y de lo valioso de su esfuerzo, de su trabajo y de su deseo infinito de luchar por encontrarse a sí mismo, por encontrar su senda espiritual y por encontrar al G\ A\ D\ U\

El trabajo es una acción sagrada y, por tanto, no debemos concebir ni aceptar que se trabaje de manera rutinaria y monótona. La energía que desplegamos, sea física o mental, a cambio de un ingreso, es posible hacerlo con optimismo y agradecimiento; porque ciertamente el trabajo es un derecho, pero constituye en mucha mayor medida una obligación inherente a nuestra propia vida. Trabaja con optimismo