En este ensayo, el autor nos sugiere que la familiaridad de Juan García Ponce con pintores como Hans Memling, Roger von Gunten, Lucas Cranach, Balthus, Giovanni di Paolo, y con la pintura en general, no es simplemente un rasgo de su cultura intelectual sino que ella interviene activamente en la mirada con la que este escritor da forma a su mundo, y aun en las técnicas y temáticas de su hacer narrativo. Esta mirada constructora de imágenes, mirada de pintor, recoge la actividad de la mano y en ese sentido incorpora el cuerpo al tiempo que pone de relieve la dimensión plástica de la escritura.

                                                                                                                                        Raúl Dorra

 

 

 

 

 

 

 Reseña:

 

→ "Literatura velada", por Hugo Valdés