AUTOR: Iram/Rodrigo Gallardo

No he venido a quitarles el tiempo,
quiero su atención por tan sólo un momento,
del centro botánico vengo a ofrecer
esta pomada que alivia los males, dolores de usted.

Disculpe usted si le interrumpí
en su lectura, plática o agasajo
de sus alimentos, de su noble sueño,
de su descansar.
Pero no puedo esperar nadamás
vamos a empezar.

Pues es tan buena que
mata los piojos y liendres,
le alivia dolores, cosas diferentes,
le quita las penas que aquejan
hasta al corazón, y no lo va a creer.
No, no, no. No, no, no.

No es la típica del alacrán
de la víbora o la abeja porque
esa te "apendeja" y te deja como un pinche caimán
o ya verás, o ya verás, o ya verás.

Es la pomada original,
con más de un siglo de realizar
con ingredientes naturales y además
una razón para confiar
en su efectividad.

Si en casa tiene chiquillos "meones", insanos
y aquel mal de orín se los trae de la mano
se "mean" los calzones y a veces también en la cama,
no espere más.

Si usted prueba esta pomada
su niño se va aliviar,
ya no tendrá que pegarle jamás.
Y aquel chiquillo "meón" no se hará en la cama
tampoco el calzón y menos la piyama
ya no tendrá que "reventarle la madre" en las noches.
Ni en las madrugadas.
No, no, no. No, no, no.

Con eucalipto, mentol, alcanfor, guayacol
se hace esta pomada y no lo va a creer
y no lo va a creer,
que es la pomada del viejito uho, ho,
que es la pomada del viejito uho, uho, uho.
No espere más, cómprela ya.