PROYECTO DE INVESTIGACIÓN
INSTITUTO TECNOLÓGICO DE LOS MOCHIS
     

Macroinvertebrados asociados a manglar como indicadores del impacto en el hábitat

Díaz-Gaxiola Jesús Manuel

 


Introducción.

Los humedales constituyen uno de los ecosistemas existentes dentro del territorio nacional y entre ellos los manglares, que son humedales costeros, ocupan un lugar privilegiado por la riqueza natural que encierran y los servicios ambientales que prestan; su importante papel ecológico ha sido reconocido internacionalmente (Conabio, 2008).

Muchos son los estudios que se han realizado en los manglares del mundo, algunos son relativos a la productividad (Lema y Polanía, 2007; Fonseca, Cortés y Zamora, 2007; Jiménez et al., 2004). Otros han estudiado a macroinvertebrados habitantes de las raíces y estructura de la comunidad (Romero y Polanía, 2008), (Moreno y Álvarez 2003), Farnsworth y Ellison (1996), Ellison (2008), Laegdsgaard y Johnson (2001), (Vance et al., 1996); sobre características estructurales y crecimiento (Rodríguez, Nivia y Garzón, 2004); dispersión semillas (Lema et al., 2003); sobre aprovechamiento de sus recursos maderables (Benítez-Pardo, et al., 2002), de comportamiento frente al cambio climático (Yañez-Arancibia, et al.,  1998) y como biorremedadores de contaminación marina (Foroughbakhch, et al. 2004).

El acelerado desarrollo de algunas actividades económicas ha inducido un crecimiento desordenado en la zona costera, generando deterioro, contaminación en el medio marino, sobreexplotación de los recursos naturales, en particular los pesqueros, así como conflictos derivados de la competencia por espacio y recursos. Ejemplo de esto último, son los asentamientos sobre las dunas y humedales costeros (Semarnat, 2007).

En México se encuentran seis especies de manglares y para el Pacífico mexicano se reportan cuatro especie: Rhizophora mangle, Avicennia germinans, Laguncularia racemosa y Conocarpus erectus (FAO, 2007), las cuales se encuentran dentro de la NOM-059-SEMARNAT-2001 como especies protegidas. La CONABIO (2007) ubica a los manglares del norte de Sinaloa dentro de los 55 sitios prioritarios para conservación y estudio en México y en el 5º lugar para la zona pacífico norte. Sinaloa es el estado que en la actualidad presenta la menor extensión de áreas naturales protegidas de los estados colindantes a la cuenca del Golfo de California (Flores-Verdugo, et al, 2007). Las zonas oceánicas y costeras de México deben considerarse una gran área de oportunidad para el desarrollo económico, social y ambiental (INE- Semarnat, 2005). Poner más citas bibliográficas.

En el presente estudio se realizará una caracterización de los macroinvertebrados asociados al ecosistema de manglar de la bahía de Ohuira y Topolobampo, Sinaloa, y de sus parámetros ambientales, así como se determinará el posible impacto que las actividades antropogénicas tienen sobre los recursos del ecosistema.

Materiales y Métodos.

Área de estudio.

El sistema lagunar Topolobampo se compone principalmente por las bahías de Santa María, Ohuira y Topolobampo, las cuales se encuentran ubicadas en la porción costera noroeste del estado de Sinaloa (Fig. 1), entre los  paralelos 25° 32´ y 25° 45´ latitud norte y los meridianos 108° 58´ y 109° 45´ longitud oeste,  tiene una área aproximada de 225 kilómetros cuadrados, tiene comunicación permanente con el Golfo de California a través de una boca de tres kilómetros de amplitud (Secretaría de Marina, 1990).

Para la colecta de las muestras se seleccionarán previamente diez estaciones de muestreo: tres ubicadas en la bahía de Ohuira y siete en Topolobampo. La metodología empleada para realizar la selección de estaciones de muestreo fue a través del uso del modelo matemático presentado por Mostacedo y Fredericksen (2000).

Fig. 1.- Localización de las 10 estaciones de muestreo en las bahías de Ohuira y Topolobampo.

Las colectas de los organismos serán bimensuales a través de un año, que permita observar oscilaciones de los grupos zoológicos en los lugares de colecta y con la finalidad de programar las salidas de campo, se revisarán las tablas de mareas para las Bahías de Topolobampo, a través del sistema de oceanografía del CICESE, 2009.

Para el traslado a los lugares de colecta se utilizará una lancha  de 6 metros de eslora y con motor fuera de borda de 75 HP Evinrude, cada punto de colecta se referenciará mediante un GPS Magellan 2000. Una vez en las zonas de muestreo se llevarán a cabo colectas de macroinvertebrados a través de distintos medios: a.-manual: para recolección de organismos sésiles en las raíces de mangle y móviles en el resto de la planta. Las raíces de mangle serán divididas en 3 porciones para conocer la distribución vertical de los invertebrados y para conocer la distribución horizontal se hará a través de las propias raíces en las 10 estaciones distribuidas en las dos bahías. b.- mediante colecta y análisis de sedimento mediante el uso de draga Van Veen y tamices para separar los sedimentos y restos de elementos del lodo, dejando así solo a los invertebrados habitantes del sedimento y c.- mediante redes tipo chinchorro de 100 m de largo y una abertura de luz de malla de 2,5 pulgadas para algunos invertebrados nadadores (jaibas y camarones).

Todos los organismos serán colocados en bolsas de plástico, etiquetadas con sus datos correspondientes de estación y fechas de muestreo, así mismo se fijarán en alcohol al 50% o formalina al 10%, para su posterior lavado, revisión y separación en el laboratorio hasta que sean revisados e identificados taxonómicamente.

La toma de parámetros físico-químicos de las zonas de colecta, se realizará mediante equipo de campo (oxímetro digital, potenciómetro, disco de Secchi) y registro de las coordenadas geográficas de cada zona mediante un GPS.

Los organismos colectados en raíces serán separados por porciones, contabilizando el número de especies, número de individuos por especies (abundancia), así como el peso de cada especie (biomasa). Por otro lado, se realizará una medición de los diámetros  y alturas de las porciones de las raíces de manglar, para conocer el área y con ello calcular el número de individuos por cm2 (densidad) y la biomasa en gramos por unidad de área para cada una de las especies presentes en cada porción de raíz de mangle.

La identificación de la fauna será mediante literatura especializada (Brusca, 1980; Fischer, et al., 1995; Ruppert y Barnes, 1996, Salazar-Vallejo et al., 1988) y utilizando equipo básico de laboratorio (microscopios y estereomicroscopios, así como equipo de disección y cristalería de laboratorio.

En cada comunidad de colecta se identificará a la vegetación de manglar y se caracterizará posteriormente a las especies y su zonación. Enseguida, en el laboratorio se llevará a cabo un análisis de los datos colectados en campo y se realizará el análisis de parámetros de comunidades siguiendo el manejo de  Krebs (1985) y Moreno (2001) ésta última considera que  la separación de los componentes alfa, beta y gamma (Whittaker, 1972, citado por Moreno, 2001) puede ser de gran utilidad, principalmente para medir y monitorear los efectos de las actividades humanas (Halffter, 1998, citado por Moreno, 2001).

Los principales métodos de medición de biodiversidad a nivel específico serán la riqueza específica, índices de dominancia, de equidad y coeficiente de similitud de Jaccard.

Para conocer si el tamaño mínimo de unidades muestrales (TUM) son suficientes, se llevó a cabo su determinación mediante el uso de las curvas número de especies acumuladas-área muestreada (Margalef, 1991) de las especies colectadas en el muestreo preliminar del 14 de enero de 2010.

LITERATURA CITADA.

Benítez Pardo, D.; F. Flores Verdugo y J. I. Valdez Hernández. Reproducción vegetativa de dos especies arbóreas en un manglar de la costa norte del Pacífico mexicano. Madera y Bosques 8(2), 2002:57-71 57.

 

Brusca, R. C. 1980. Common intertidal invertebrates of the Gulf of California. The University of Arizona Press. Tucson, Arizona. 513 p. USA.

 

CICESE, 2009. Calendarios mensuales de marea. Disponible en línea. http://oceanografia.cicese.mx/predmar/calmen.php

 

Ellison, A.M. 2008. Managing mangroves with benthic biodiversity in mind: moving beyond roving banditry. Journal of sea research 59 (2008) 2-15.

 

FAO. 2007. The world´s mangroves 1980-2005. Food and agriculture organization of the United Nations. Rome, Italy. 89p.

 

Farnsworth. E.J. y A. M Ellison, 1996. Scale-dependent spatial and temporal variability in biogeography of mangrove root epibiont communities. Ecological monographs, 66(1), 1996, pp 45-66.

 

Fischer, W.; Krupp F.; Schneider, W.; Sommer, C.; Carpenter, K.E.; NIem, V.H. Guía FAO para la identificación de especies para los fines de la pesca. Pacífico centro-oriental. Volumen I. II y III. Plantas e invertebrados, Peces y mamíferos marinos. Roma, FAO. 1995.

 

Flores-Verdugo, F.J.; C.M. Agraz-Hernández, D. Benitez-Pardo. 2007. Ecosistemas acuáticos costeros: importancia, retos y prioridades para su conservación. En: Óscar Sánchez, Mónica Herzig, Eduardo Peters, Roberto Márquez-Huitzil y Luis Zambrano (Eds). Perspectivas sobre conservación de ecosistemas acuáticos en México. Instituto Nacional de Ecología. 297 p.

 

Fonseca, A. C, J. Cortés, P. Zamora. Monitoreo del manglar de Gandoca, Costa Rica (sitio CARICOMP): Revista de Biología Tropical 2007, vol. 55 no. 001  ISSN 0034-7744

Foroughbakhch, P. R., Abimael E. Céspedes C., Marco A. Alvarado V., Adriana Núñez g., Mohammad H. Badii. 2004. Aspectos ecológicos de los manglares y su potencial como fitorremediadores en el Golfo de México. Ciencia UANL / Vol. VII, no. 2, abril-junio 2004.

 

INE, Semanart, 2005. Evaluación preliminar de las tasas de pérdida de superficie de manglar en México. 21 p.

 

Krebs, C.J. 1985. Ecología. Estudio de la distribución y abundancia. Editorial Harla 753 p.

 

Laegdsgaard P. y C. Johnson. 2001. Why do juvenile fish utilise mangrove habitats? J. Exp. Mar. Biol. Ecol. 257 (2001) 229-253.

 

Lema-V., L.  F. y J. Polanía. Estructura y dinámica del manglar del delta del río Ranchería, Caribe colombiano: Revista de Biología Tropical 2007, vol. 55 no. 001  ISSN 0034-7744.

Lema LF., J. Polanía & LE. Urrego: Dispersión y establecimiento de las especies de mangle del río Ranchería en el período de máxima fructificación. Rev. Acad. Colomb. Cienc. 27(102): 93-103. 2003. ISSN 0370-3908.

 

Margalef, R. 1991. Ecología. Ediciones Omega S.A. 7° Edición, Barcelona, España.

 

Moreno B., L. M. & R. Álvarez-León: Fauna asociada a los manglares y otros humedales en el Delta-Estuario del río Magdalena, Colombia. Rev. Acad. Colomb. Cienc. 27 (105): 517-534, 2003. ISSN 0370-3908.

 

Moreno, C.E. 2001. Métodos para medir la biodiversidad. M & T- Manuales y Tesis SEA. Vol. I. Zaragoza, 84 pp. CYTED/UNESCO & SEA.

 

Mostacedo, B. y Fredericksen, T. 2000. Manual de Métodos básicos de muestreo y análisis en ecología vegetal. Santa Cruz, Bolivia. 92 p.

 

Romero M., P. y J. E. Polanía, Sucesión temprana de la taxocenosis Mollusca-Annelida-Crustacea en raíces sumergidas de mangle rojo en San Andrés Isla, Caribe colombiano: Revista de Biología Marina y Oceanografía 2008, vol. 43 no. 001  ISSN 0717-3326.

Rodríguez R., A.; J. Nivia-Ruíz y J. Garzón-Ferreira. Características estructurales y funcionales del manglar de Avicennia germinans en la bahía de Chengue (Caribe colombiano)  Bol. Invest. Mar. Cost. 33 223-244 ISSN 0122-9761 Santa Marta, Colombia, 2004.

Ruppert, E. E. y R.D. Barnes. 1996. Zoología de los invertebrados. McGraw-Hill – Interamericana. Sexta edición. 114 p. México, D.F.

 

Salazar-Vallejo, S.I., J.A. de León-González y Salaices-Polanco, H. 1988. Poliquetos (Annelida:Polychaeta) de México. Universidad Autónoma de Baja California Sur. Libros Universitarios. 212 p.

 

Secretaría de Marina. 1990. Distribución granulométrica y contenido de carbón orgánico en sedimentos de la Bahía de Ohuira, Topolobampo y Santa María, Sinaloa. México. 25 p.

 

Semarnat, 2007. Estrategia nacional para el ordenamiento ecológico del territorio en mares y costas. 33 p.

 

Vance, D.J.; M.D.E. Haywood; D.S. Heales; R.A. Kenyon, N. R. Loneragan y R.C. Pendrey. 1996. How far do prawns and fish move into mangroves? Distribution of juvenile banana prawns Penaeus merguiensis and fish in a tropical mangrove forest in Northern Australia. Mar. Ecol. Prog. Ser 131. 115-124. 1996.

 

Zaldívar Jiménez, A.; Herrera Silveira, J.; Coronado Molina, C.;  Alonzo Parra, D. Estructura y productividad de los manglares en la reserva de biosfera Ría Celestún, Yucatán, México. Madera y Bosques Número especial 2, 2004:25-35.

 

 

 

 

 

 


 


 

     


BIÓL. JESÚS MANUEL DÍAZ GAXIOLA
LABORATORIO DE ECOLOGÍA