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“Construcción y desigualdad de género a partir de las interacciones sociales”
Psic. Juan Fidel Hernández Tovar
01 de Abril de 2009
Las interacciones entre los seres humanos han sido abordadas como objeto de estudio por numerosas ciencias, entre las cuales encontramos; la filosofía, la antropología, la sociología, la psicología y todas aquellas interesadas en el estudio del comportamiento humano, individual y en sociedad; más recientemente los nuevos paradigmas científicos nos invitan a realizar una integración multidisciplinaria en la que tal vez no logremos una cosmovisión de la realidad pero si una que nos permite tener un mayor campo de comprensión. Karl R. Popper menciona: “Desde un punto de vista lógico dista mucho de ser obvio que estemos justificados al inferir enunciados universales partiendo de enunciados singulares, por elevado que sea su número; pues cualquier conclusión que saquemos de este modo corre siempre el riesgo de resultar un día falsa: así, cualquiera que sea el número de ejemplares de cisnes blancos que hayamos observado, no está justificada la conclusión de que todos los cisnes sean blancos”. Estos nuevos paradigmas nos indican el inicio de una nueva etapa en las investigaciones científicas de carácter natural, humano y social. Así, en nuestros días comprendemos la interacción como toda acción reciproca entre dos o más objetos que compartan o no las mismas características simétricas.
Ahora bien, las interacciones entre los seres humanos abarcan un campo más amplio, ya que estamos hablando de seres razonables, es por eso que convivimos en sociedad, entonces esta interacción va más allá, a lo cual denominaremos de la siguiente manera “interacción social”, es el ajuste entre las partes de un sistema social para construir un todo (Enciclopedia Internacional de las Ciencias Sociales). Las partes pueden ser individuos o entidades sociales más amplias, como grupos y colectividades. La concepción de la naturaleza del ajuste varía. Así, para E. Durkheim, hay dos formas básicas de interacción social, la solidaridad mecánica, basada en los valores y las creencias comunes, y la solidaridad orgánica, que se produce por la interdependencia de funciones requeridas por la división social del trabajo.
T. Parsons recogió esta idea. Para él, los sistemas sociales son todas las formas de interacción social, desde el pequeño grupo a la sociedad global; las partes son los individuos. Los individuos se ajustan porque comparten una serie de valores y normas comunes.
La interacción entre los seres humanos pareciera más compleja, lejos de ser una acción reciproca entre dos o más objetos que compartan o no las mismas características, el ideal del ser humano es que estas relaciones sean típicas entre individuos simétricamente parecidos o semejantes. A partir de estas interacciones de carácter indiferenciado pero que con el paso de los años se van integrando como parte fundamental de la personalidad de cada individuo, lo cual permite desarrollar un papel funcional dentro de una sociedad regida por el género y no la diferencia, ya sea masculino o femenino, pero estas interacciones van más allá de la mera identidad de género, ya que desempeñan un papel fundamental en la vida de la comuna social. Entonces ¿Qué importancia tiene ser hombre-mujer si las capacidades de cada uno se ven reducidas a sus interacciones?
Para Allport, “la personalidad es la organización dinámica de los sistemas psicofísicos dentro del individuo, que determinan su ajuste único al medio.” El ser humano esta constituido por una inmensidad de caracteres visibles e invisibles, es por esto que cada uno se permite la individualidad aunque conviva dentro de un grupo mayor que a pesar de su heterogeneidad busca homogeneizarse en la mayoría de los sentidos, estos caracteres individuales que forman parte de un todo, son los que denominaremos personalidad, la forma en que cada individuo desenvuelve estos caracteres en sociedad y la carga cultural que obtiene de sus contextos de origen le ofrecen la oportunidad de desenvolverse en diferentes contextos, pero a la vez lo limita, ya que no tiene las suficientes herramientas para encajar en todos los contextos existentes, este es el punto que analizaremos, en el cual la desigualdad de género comienza a verse a partir de estas interacciones sociales por medio de los diferentes caracteres que conforman al género masculino y femenino.
El ser humano empieza a tratar de explicar su realidad a partir de una reinterpretación del medio que lo rodea (hablo en un sentido hermenéutico) y la manera en como lo conoce, pero no puede llegar a una conclusión verdadera ya que sigue apelando a la subjetividad, lo que le impide hacer una integración re- interpretativa del medio en el que está interactuando, debido a los conocimientos previos que tiene realiza prejuicios sin cuestionar primero el por qué esta realizando esta clase de seudo razonamientos aparentemente a priori en los que no cuestiona el surgimiento de los mismos y los acepta como verdaderos, son estos tipos de razonamientos los que utiliza para conseguir construir un mundo interno lleno de subjetividad, es por medio de este mundo que puede interactuar dentro de un mundo real en el cual tiene que convivir con diversidad de mundos subjetivos, en los cuales la intersubjetividad no se conoce, por lo cual estas interacciones son tomadas como verdaderas.
Son esas construcciones ideales que se distribuyen en un marco socialmente histórico y que ayudan a conformar al individuo una parte de su personalidad; son estos razonamientos a priori los que nos pueden aproximar a una construcción del pensamiento del sujeto en función de los objetos que lo rodea; un ejemplo de pensamiento a priori: soy mujer por que mis genitales son de una mujer, y eso nadie lo puede cuestionar, pero esto es referente a el género determinado biológica y socialmente, más el género también nos indica ciertos roles que debemos desempeñar de acuerdo a nuestro sexo, es aquí donde comienza a vislumbrarse la brecha que existe entre un hombre y una mujer, género, ¿ a que denominamos género y en función de que?, ¿Es así como las personas comenzamos a construir una identidad, una personalidad y a desempeñar un rol de acuerdo a nuestro género?
El concepto de género fue elaborado para poner de manifiesto una relación social desigual entre los géneros (femenino y masculino), entendidos como sujetos sociales y no como seres biológicos. Es un instrumento de análisis y reflexión que permite comprender las desigualdades y subordinación de las mujeres respecto de los varones, construidas históricamente de las diferencias biológicas. Por género se entiende una construcción simbólica que alude al conjunto de atributos socioculturales asignados a las personas a partir del sexo y que convierten a la diferencia sexual en desigualdad social. La diferencia de género no es un rasgo biológico, sino una construcción mental y sociocultural que se ha elaborado históricamente.
Socialmente un hombre es distinguido de una mujer por las capacidades físicas, sociales e intelectuales, una mujer nace en desventaja de un hombre, ya que de ellas solo se espera que sean buenas amas de casa, madres y sobre todo las que sacrifican su persona por los demás, el hombre es visto distante, poderoso, confiado y agresivo, una mujer es una princesa pero no puede ser una bruja por que pierde su valor de mujer; un hombre puede ser un príncipe o un sapo pero siempre tendrá ese valor dentro de la sociedad “hombre”, en cambio la mujer necesita de ese príncipe o sapo para ser reconocida socialmente, quizás me aventuro demasiado al hacer estas afirmaciones ya que muchos estarán en contra en este punto de vista, pero si lo están es por que nuevamente solo están viendo la parcialidad de las cosas ó desde su punto de vista, dirán: “yo no pienso eso o yo no hago eso”, estos estarán aludiendo a sus vivencias personales más no a la totalidad que llamamos sociedad, es increíble que en nuestra época de grandes avances científicos, donde la gran mayoría tenemos acceso a internet y muchas otras fuentes de información existan mujeres y niños maltratados física, económica, psicológica y socialmente, y más todavía, es increíble que actualmente existan 6 millones de personas analfabetas, 10 millones no han concluido la primaria, 17 millones no han ingresado o concluido la secundaria y que en el sector indígena se concentra el mayor número de ciudadanos, de 15 a 39 años que no saben leer ni escribir, y mejor aún, siete de cada diez son mujeres. ¿Las oportunidades son las mismas para hombres y mujeres, para indígenas y ciudadanos mexicanos?
Ahora bien, ¿como un hombre puede tener mayor ventaja sobre una mujer sí interactúan dentro de una misma sociedad?
A partir de las interacciones sociales aludiendo a las concepciones teóricas de T. Parsons y E. Durkheim, los individuos dentro de una sociedad comenzamos a interactuar por valores y creencias comunes ya establecidas y que no podemos cuestionar, el género como ya ha sido mencionado es una creencia con valores ya establecidos, entonces las desigualdad de genero surge a partir de que las sociedades que a partir de ahora denominaremos A, ya han sido constituidas y las interacciones sociales (B) tienen sus valores y creencias previamente establecidos, el género es dado a partir de A-B, y hay un tercer elemento en juego al que llamaremos X (hombre o mujer, factores que propician el cambio) y agregaremos un valor C que será igual a identidad de género, es así como daremos una aproximación a la desigualdad de género a partir de las interacciones sociales.
En donde A ya ha sido determinada históricamente y B surge a partir de A, el elemento X esta dado por lo que Albert Bandura denomina Modelamiento, él afirma que la mayor parte de lo que el niño(a) aprende se deriva de la actividad de imitar o modelar lo que oyen o ven hacer a otras personas, de acuerdo con Bandura, la razón principal por la que el niño aprende un modelo al ver o al oír, es que la información, que de este modo adquiere, le ayuda a decidir cómo la conducta observada le podrá ayudar o impedir la satisfacción de sus necesidades en alguna ocasión futura. La información es guardada en la memoria de un modo simbólico, como imágenes o símbolos verbales para futuras referencias. Entonces adquirimos C ya que lo reproducimos por medio de juegos, imitando las conductas de papá y mamá, de los tíos, por lo que escuchamos y vemos en los medios de comunicación. Y aquella imitación aparentemente inofensiva introyectada simbólicamente, la convertimos en razonamientos a priori, y en esta imitación de conductas surge la desigualdad de género, ya que nadie cuestiona el por qué seguir reproduciendo modelos masculinos y femeninos ya que están dados de manera a priori.
A puede ser igual a B sin que exista una relación de cercanía entre ellos pero si una relación de homogeneidad (A y B conviven dentro del mismos mundo, por esta razón aunque no tenga una cercanía pueden homogeneizarse como parte del mismo mundo en el que se encuentran, el mundo de las interacciones humanas).
A puede transformar a X (desigualdad a partir del género) y posteriormente incluir un elemento C originado entre la relación de transformación entre A-B y B-C ya que pertenecen a un grupo heterogéneo que se homogeneizara dentro de A –B al mismo grupo homogéneo, es así como nos damos cuenta que C está en desigualdad a la ecuación de A-B, ya que C no puede influir directamente en A-B, sino que lo tiene que hacer de una manera histórica a través del tiempo, la desigualdad a partir de las interacciones sociales está dada de manera a priori.
En conclusión la desigualdad de género entre lo masculino y lo femenino, ha sido internalizada simbólicamente a partir de las interacciones sociales, del proceso de imitación y modelamiento de los razonamientos a priori dados socialmente.
Ahora la pregunta se centrará en ¿Cómo podemos modificar el razonamiento y modelamiento dado de manera a priori en la sociedad?
El término hombre y mujer permiten que exista una larga brecha entre los dos, seria más fácil simplificar estos términos y reducirlos a seres humanos, olvidándonos por ejemplo de que existen hombres y mujeres, así como decimos animales a todos aquellos seres vivientes que carecen de razonamiento, a ellos también debemos incluirlos en esta rama no discriminatoria de seres, pero, por el momento creo que es necesario empezar por nuestra raza y evitar en lo subsecuente utilizar términos como hombre, mujer, homosexual, travesti o maricon, ya que son discriminatorios en todos los sentidos, además de que los etiqueta y les da un rol a desempeñar a partir de esa palabra.
Si la igualdad de género significa mismas oportunidades, respeto, aceptación de nuestros semejantes, no debemos olvidar a los niños ya que ellos también sufren discriminación por ser niños, no se les considera en la toma de decisiones importantes y al contrario solo se les imponen las reglas sociales sin darles oportunidad de elegir, vivimos en un mundo de adultos, pero recordemos que también fuimos niños, este tipo de conductas ya estructuradas socialmente son las que impiden que se forje una nueva sociedad en donde la igualdad de oportunidades para todos sea coherente con el yo ideal social y el yo real social. La igualdad ya no solo trata de género.
Referencias bibliográficas:
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