PAPELES

Naturaleza

En la antigüedad, sobre todo, en el mundo egipcio y romano, para crear pliegos, bastaba humedecer las tiras de los tallos de los juncos frescos (cyperus papyrus), estas a su vez se despulpaban por medio de maceración (bataneado), entrelazándolas para formar grandes hojas laminadas por medio de prensado (la propia savia de la planta funciona como pegamento). Las laminas una vez secas se pulían, y se pegaban por los bordes con engrudo formando el rollo de papiro, del cual deriva el término: papel.

Papel tradicional de origen asiático y américano.

El papel tradicional asiático y americano hecho a mano se elabora con fibras naturales: moras, higueras, cañas y malvas. La fibra de estas plantas se cosecha y se somete a un proceso de pelado, cortado, limpieza, cocido, lavado y blanqueado (si se requiere).

Las moras e higueras contienen en su sabia látex, el cual funciona como adhesivo, (el uso de soluciones alcalinas acelera la exudación de éste durante el cocido), por ello, para unir las fibras unas con otras, se moldea el papel bataneando las fibras de las higueras, método preferido para elaborar el papel amate y huun, ambos de origen americano; o se maceran las fibras de las moráceas hasta lograr una pasta, la cual, después se vacía y moldea al grosor deseado. El paso final, en ambos casos, es dejar secar el papel sobre bastidores.

La invención del papel.

En realidad, la invención del papel por parte de los Chinos (Siglo II d. C.), se debe al perfeccionamiento del proceso de cocido y maceración de las fibras (de morera y bambú) hasta convertirlas en pasta; y a su consecuente producción y uso a gran escala. Los productores lejos de la influencia china, sustituyeron a las fibras de la mora y el bambú, por fibras de lino, cáñamo y algodón; dando origen al papel de trapo (reciclado en muchos casos), el látex propio de la mora se sustituyo por almidón y cola animal, siendo necesario crear procesos intermedios de encolamiento y maceración de trapo (pulpeo) durante la elaboración del papel.

Papel maquinado

Cuando se hace papel a mano a gran escala a menudo es común llamarle al proceso: maquinado, sin embargo, el término se refiere a la elaboración de las hojas, una por una, con un molde llamado que a su vez sirve de prensa. Cuando el papel presenta un patrón intercalado de pequeñas rayas paralelas muy juntas y pequeñas rayas perpendiculares más separadas se llama papel verjurado. Este tipo de patrón es producto de un molde llamado verjuro el cual fue perfeccionado por los antiguos árabes, los cuales a su vez lo introdujeron a Europa y al Norte de África

Actualmente, la fibra por excelencia usada en la elaboración de papel es el algodón, sin embargo, se siguen usando fibras de lino, esparto, abacá, cáñamo, bambú, yute, sisal, henequén; incluso caña de azúcar, coco, banano, piña, ixtle, entre otras. Las cuales requieren el uso de encolado, almidones y cargas para mejorar sus propiedades. De la corteza de moras e higueras se siguen elaborando papeles tradicionales; principalmente: gampi, kozo y amate.

Los países orientales siguen elaborando papel de manera tradicional, entre ellos, Japón produce la mayor parte del papel hecho con gampi y kozo, muy estimado para realizar obras caligráficas y técnicas con tintas. India produce excelentes papeles de yute, lino y algodón, muy apropiados para acuarelas, guaches y acrílicos.

Papel comercial para arte

La mayoría del papel comercial es moldeado con cilindros en frió o en caliente. El paso del cilindro sobre papel, produce un patrón de pequeños relieves y huecos ("montes y valles") llamado grano. Cuando los rodillos estampan un patrón en seco se llama gofrado.

El cilindro en caliente le confiere una superficie lisa y tersa al papel con un grano muy fino (satinado). Se prefiere una superficie lisa, cuando se requiere mayor detalle en la obra y cuando se usan herramientas con punta delicada: lápices, plumillas y pinceles de pelo fino. En contraposición el moldeo con cilindros en frió le confieren una superficie rugosa al papel con grano medio y rugoso (torchon). Este tipo de papel confiere una mayor mezcla óptica al papel: la pintura se concentra en los huecos y dejando libres los relieves produciendo efectos de luminosidad. El papel comercial se vende en forma de cuaderno, álbum, bloc, en hojas individuales y rollos.

Papeles multimedios

Gran parte del papel para arte comercial puede ser usado con diferentes medios pictóricos, el gramaje de papeles menor a 100 gsm es suficientes para aplicar tinta y grafito, entre 130 y 210 gsm es suficiente para aplicar carbón, pastel y serigrafía. Los papeles de alrededor de 200 gsm se pueden usar con pintura seca miscible (acuarelable), por supuesto con una carga moderada de líquido. Arriba de 250 gsm el papel resiste muy bien las técnicas con alto grado de humedad (acuarela e impresión con tinta); los papeles con gramajes superiores a 400 gsm resisten bastante bien el óleo y el acrílico.

Papel clásico para dibujo

Papel Bristol

En la antigüedad se elaboraba con trapo de algodón y lino actualmente es elaborado de pulpa de madera, presenta un acabado liso (prensado en caliente) y regular (prensado en frío). Excelente para crear dibujos con lapices de grafito y color, resiste bastante bien el borrado. La mayoría de las industrias papeleras lo elaboran y lo incluyen en sus propias marcas locales.

Uso:
Acabado liso, adecuado para dibujar con lapices de grafito, lapices de color, rotular con tinta y marcador.

Acabado regular apropiado para dibujo con crayón, plumón, carbón y pastel.

Papel Opalina

Papel relativamente nuevo, originalmente diseñado para todo tipo de impresión, elaborado de pulpa de madera, presenta un acabado liso y en algunos casos gofrado. Muy estimado en la industria del cómic y la ilustración.

Uso:
Dibujar y rotular con tinta, soporta pintura aguada, marcador, crayón, lápiz de grafito y lápiz de color. Su uso más extendido se da en la impresión por medio de serigrafía y en la impresión digital.

Cuando sobrepasa los 200 gsm es excelente para aplicar tintas sintéticas con plumilla y pincel.

Papel Ingres

Elaborado de pulpa de madera y/o algodón, presenta un acabado verjurado el cual puede deberse a la acción de un molde, o a la acción de un rodillo (marcado en el adverso y tenue en el reverso). Se presenta en gramajes de 90 a 160 gsm y en gama de colores de acuerdo a la especificación del fabricante. Excelente para aplicar técnicas secas.

Uso:
impresión: digital, serigrafía y litografía; técnicas secas: pastel, carbón, grafito. También se usa con técnicas aguadas: tinta, acuarela, tempera y aerógrafo.

Papel para aguada

Papel Arroz

Elaborado con pulpa de fibras puras o mezcladas de bambú, kozo, gampi, abacá y otras maderas. Son papeles muy delgados, generalmente, de 35 gsm a 100 gsm, pero muy resistentes. Su superficie varía de lisa y satinada a verjurada, incluso gofrada. Se vende en forma hojas individuales y rollos.

Uso:
Este tipo de papel esta aunado a las técnicas orientales: tinta china y aguada.

Papel para Acuarela

Elaborado con algodón/celulosa en acabados liso (satinado) prensado en caliente (grano fino) y prensado en frío (grano medio y rugoso [torchon]). La mayoría presenta marca de agua, filigrana o sello, con encolados al almidón o gelatina. Se presenta en gramajes de 90 a 850 gsm, esta muy extendido el uso del gramaje de 300 gsm en la técnica de acuarela.

Uso:
Excelente para aplicar técnicas aguadas. El papel para acuarela con gramaje mayor a 400 grs, puede ser usado para aplicar óleo pastel o pintura al óleo, siempre y cuando se le haya aplicado previamente una capa de imprimación.

Papel Sintético

Diseñado para la impresión industrial y elaborado principalmente de resinas de polipropileno, poliestireno, polietileno o y cargas inorgánicas. Este tipo de papel es muy liso, resistente al agua, flexible y dimensionalmente estable a temperatura ambiente; pero, se daña a temperaturas arriba de 70 °C. Los solventes y ácidos disuelven la carga causando problemas dimensionales.

Uso:
Son apropiados para trabajar con acuarelas y tintas, incluso con tintas al óleos, sin embargo, no debe ser usado con pinturas base alcohol y base aceite mineral, porque sufre daño severo. También se debe evitar usar con equipo de oficina o doméstico, a menos que lo recomiende el fabricante, puede causar daño severo a las impresoras.

CONSIDERACIONES SOBRE EL PAPEL

El mismo látex contenido en las savias de las fibras de las moras, higueras y papiros funciona como adhesivo en el papel tradicional asiático y americano, sin embargo, cuando se diversifico el uso de otras fibras, fue necesario preparar el papel con almidones y colas naturales (apresto), encolando la pulpa (encolado interno) o la superficie del papel (encolado externo) o ambas, Sin embargo, las gelatinas tienden acidificar cuando se usa alumbre como endurecedor, a amarillear y tornarse quebradizas con el tiempo.

En los dos últimos siglos los procesos de encolado con resinas de pino (ácido resínico y ácido abiético) sobre pulpa de madera, dieron como resultado papeles muy ácidos, los cuales se degradan: se vuelven polvo con el tiempo por la acción de la resina sobre la celulosa, y la frágiles por la oxidación de la lignina. Sin embargo, actualmente se preparan papeles con pH neutro, ligeramente alcalino con cargas de reserva de carbonato de calcio (buffered) y libres de lignina. Los cuales, conservan mejor sus propiedades al paso del tiempo; este tipo de papes permanentes se les llama papeles archivo (archival).

Recomendación general.

Usar papel:

  • Libre de ácido, pH neutro, preferentemente papel tipo archival para realizar las obras finales.
  • Resistente al borrado, cuando se realicen obras con técnicas que involucren una continua corrección.
  • Con gramaje alto, arriba de 300 gsm, cuando se requiera una continua aplicación de pintura sobre pintura o se requiera una aplicación de pintura espesa