MEDIOS PICTÓRICOS

NATURALEZA

Un medio pictórico, en forma pura, se puede definir como la disolución de un aglutinante. En la práctica el medio pictórico esta conformado además por otros elementos: cargas y aditivos. A su vez el medio pictórico permite mezclarle un colorante para formar pintura, incluso permite mezclarlo con pintura ya preparada para adelgazarla y/o aclararla.

Los aglutinantes tradicionales pierden adhesión y flexibilidad cuando se rebajan al 50%, una dilución de más del 70% sólo permitirá aplicarlos en capas magras muy finas sobre materiales muy absorbentes; en el caso de las aguadas en general, el solvente y el aglutinante se evaporan, dejando sólo la cantidad mínima de aglutinante para fijar el pigmento o el tinte a la superficie; tal como sucede al pintar con acuarelas y al pintar con tintas. Las capas más duraderas sobre materiales poco absorbentes serán aquellas donde la cantidad de aglutinante sobrepase el 90% en relación al solvente. El abuso de solvente sobre capas sucesivas puede crear craqueo y/o el desprendimiento de la pintura, Normalmente la pintura comercial, como el óleo y el acrílico, se rebaja con medio o solvente al 10%.

MEDIOS OLEOSOS

El óleo es quizá el medio pictórico donde se ha invertido una enorme cantidad de recursos técnico científicos, ya sea por el empeño de las empresas fabricantes para optimizar su manufactura, o por la investigación llevada a cabo por las instituciones científicas para mejorar la restauración de las obras de los grandes maestros. De igual manera, el óleo representa un verdadero reto para todo pintor que pretenda dominar sus múltiples variantes. Para ello, una buena forma de comprender la naturaleza del óleo es: hacerlo uno mismo.

Materia prima

Numerosos autores recomiendan el aceite prensado en frío, el cual cada vez es más difícil de conseguir. A menos que uno mismo haga su propia prensa casera para obtener aceite (Cox 1979). Al prensar aceite se prefieren las semillas de linaza y nuez, pero se puede usar otro tipo de semilla, adormidera, cártamo y chía, ésta última una de las semillas con alto contenido de ácidos poliinsaturados: los cuales permiten la formación de la película flexible y duradera de la pintura al óleo.

El aceite obtenido de esta manera es claro e inodoro, pero en un lapso de al rededor de 15 días, empieza a ponerse rancio por la acción del aire al promover la polimerización de sus ácidos grasos, dando el olor característico del óleo.

Porcentaje de composición de ácidos piliinsaturados de los aceites secantes
Aceite Linoléico Linolénico
Linaza* 15-59 51-58
Chía** 61-63 20-21
Nuez*** 57-76 2-16
Adormidera*** 69-77 3-5

*Fuente: Morris 2005

**Fuente: Ayerza 1995

*** Fuente: van den Berg

El ácido linolénico se oxida con mayor rapidez, siendo este el responsable del amarillamiento del óleo, a su vez crea una capa fuerte y dura, con una mayor resistencia a los agentes externos. Po otro lado el ácido linoléico al oxidar permite la formación de una capa flexible, pero blanda y de secado lento, tiende a amarillear menos, permitiendo una mejor tixotropía. El balance de estos dos ácidos grasos en un medio al óleo permiten obtener las mejores propiedades de adhesión y viscosidad; promoviendo además la creación de una capa seca con excelente equilibrio de flexibilidad y resistencia, sobre todo evita el craqueo cuando dicha capa es delgada.

Refinación del aceite

La acidez de los aceites secantes pueden arruinar la tela de un lienzo mal preparado, cuando estos penetran en el tejido. En una obra, enmarcada con vidrio, los ácidos grasos pueden crear eflorescencia (van der Weerd 2002) y formación de "fantasmas" (Shilling 1998), El aceite prensado en frío contiene una cantidad de ácidos grasos libres, mucílagos e impurezas, es por ello que desde hace siglos se refina por diferentes métodos (van den Berg 2002). En la antigüedad era común enfriar el aceite virgen para separar por densidad los mucílagos, las impurezas, las ceras y los ácidos grasos libres. (Un proceso de lavado del aceite prensado en frío lo explica Methvin en Internet).

Posteriormente se adicionaba vinagre o ácido sulfúrico para aclarar el aceite y destruir los fosfatos, sin embargo, las trazas de azufre (que pudieran quedar) ennegrecían las obras con el paso del tiempo. Una mejor forma de refinamiento es el uso de sustancias alcalinas: sosa cáustica o hidroxilo de sodio para separar los ácidos grasos libres al formar jabón con estos. Adicionalmente el aceite se blanqueaba al sol promoviendo su polimerización con ayuda del aire del medio ambiente, y la acción de trazas de óxidos metálicos contenidos en recipientes (de cobre, zinc, cobre o plomo) dónde se depositaba dicho aceite.

Secado del aceite

Los ácidos carboxílicos, el ácido linoléico y ácido linolénico secan por un proceso químico llamado polimerización, la cual se promueve por la acción de calor, la luz y por la acción de un catalizador. Al extender una capa de aceite secante sobre una superficie, el oxígeno del aire reacciona con los extremos no saturados de las moléculas monómeras carboxílicas formando estructuras peroxídicas, estas a su vez, se entrelazadas entre si. formando macromoléculas llamadas polímeros.

A temperatura ambiente y bajo los rayos del sol la radiación ultravioleta rompe los enlaces de las moléculas débiles del aceite, los enlaces rotos reaccionan con el oxigeno del aire y en presencia de sales metálicas forman carboxilatos los cuales aceleran la formación de los polímeros, por debajo de 85 °C el rango de polimerización es bajo, pero se duplica por cada 10ºC incrementados; a partir de 315ºC el aceite hierbe y se descompone.

Aceleración del secado

Cuando se aplica aceite secante sobre una superficies, se ha comprobado qué; a espesores superiores a 0.5mm, la difusión del oxigeno necesaria para la polimerización del aceite difícilmente llega hasta el fondo de la capa, aun agregando sustancias secantes. Es por ello que las capas de óleo con espesores mayores a 0.5mm toman más de seis meses en secar, incluso años, pero las capas menores a 0.25mm secan en un rango de 7 a 20 días.

El aceite al secar sufre un considerable cambio de peso y contracción, (Tumosa 2003) es por ello que, el óleo tiende a craquear; sobre todo al aplicar óleo (entre sesiones) sin dejar que dichas capas sequen por completo. También el craqueo es producto del excesivo uso de agentes secantes, los cuales, aceleran la contracción. Por ellos se han desarrollado fórmulas para adelgazar el óleo y acelerar su secado sin que este sufra los problemas mencionados.

Adelgazamiento del óleo

Una de las formas de lograr capas de aceite menores a 0.5mm es agregando diluyentes: aguarrás, aceite mineral, con ello se logran capas con espesores de hasta 0.03mm; sin embargo, las películas menores a 0.2mm tienden a desaparecer con el tiempo.

A lo largo de los siglos se ha desarrollado una técnica: llamada grueso sobre magro, la cual consiste en aplicar óleo capas tras capa, incrementando la cantidad de aceite y disminuyendo la cantidad de diluyente, dejando secar perfectamente el óleo entre capa y capa. Otra técnica consiste en aplicar todas las capas en una sola sesión ("alla prima").

Al disolver el óleo éste puede perder su brillo, sobre todo cuando se usan solventes sintéticos. Cuando se usa un buen aguarrás de pino (esencia de trementina o aceite de pino) el brillo se conserva.

La cantidad máxima recomendada es cinco parte de aguarrás por una parte de óleo; hay que tener en cuanta además que, una evaporación demasiado rápida pude provocar excesiva contracción de la capa pictórica adyacente, influyendo negativamente sobre la adherencia del óleo, por ello se prefieren mezclas de óleo con el solvente en una razón de alrededor uno a uno.

Óleo blanqueado y engrosado al sol

Una forma para acelerar el secado del óleo es engrosar el aceite al sol. Los rayos directos del sol blanquean además el aceite, por lo cual tenderá a amarillear menos con el paso del tiempo.

Precedimiento para blanquear y engrosar al sol el aceite secante:

Poner en un recipiente ancho y bajo, de preferencia de vidrio, un poco de aceite prensado en frío y refinado, aproximadamente medio centímetro de grosor.

Cubrir el recipiente con una gasa (paño fino de trama abierta) atándolo a él, esto permitirá la oxigenación del aceite y evitará la acumulación de polvo dentro del aceite.

Colocar directamente a los rayos del sol el recipiente durante varios días.

Dejar el aceite engrosar y blanquear al sol hasta que adquiera una consistencia parecida a la miel fresca de abeja; el aceite resultante no debe chorrear al aplicarlo sobre una superficie vertical.

Las fórmulas negras (aceite negro)

Durante varios siglos se diversificaron las fórmulas del aceite negro; usando carbonatos para saponificar los ácidos grasos libres, y usando sales de plomo como agente secante. A menudo en estas fórmulas se hervía aceite de nuez con resinas y dichas sales, el resultado es un medio grueso y viscoso, con una gran fluidez al trazo del pincel; sin perder el medio cohesión y brillo aun restregando varias veces sobre el lienzo. Además el aceite negro al secar produce veladuras de una belleza opalescente e iridiscente, sin embargo, ennegrece o forma "fantasmas en la obra" con paso del tiempo (Nicolaus 1998).

Las jaleas (megilp)

Gran parte de las fórmulas de las jaleas fueron recreadas en el siglo pasado (Maroger 1948). Las jaleas como el megilp incorporan además del aceite negro resinas naturales principalmente almáciga, la cual proporciona las propiedades tixotrópicas propias de los geles. Sin embargo gran parte de estas jaleas tienden a ennegrecer o formar "apariencia nubosa" a lo largo del tiempo. Las variantes de estas fórmulas sustituyen la almáciga por copal o ámbar; la diversidad de estas últimas resinas hace impredecible el comportamiento de las capas pictóricas a lo largo del tiempo, en el peor de los casos ennegrecen y tienden a la fragilidad.

El uso de resinas

Las resinas al disolverse en el óleo crean esmaltes y barnices de gran belleza con gran profundidad vítrea. Actualmente las resinas preferidas son: la resina damar y la trementina de venecia, incluso se agregan en conjunción con alúmina. La cantidad de resina recomendable es menor al 25%, a cantidades mayores de resina el óleo puede llegar a craquear.

El aceite espesado y blanqueado al sol, pierde cierto grado de adherencia conforme aumenta el grado de polimerización, por ello, se le agrega alrededor de 15% de resina y esencia de trementina para mejorar la pincelada y dicha adherencia. Este tipo de óleo debe usarse fresco, en un lapso menor a un mes.

El uso de ceras

La cera blanca se agrega principalmente para aglutinar pigmentos que tienden a separarse del óleo, p. ej., la tierras naturales, principalmente marrones, y ocres; pues tiende a amarillear. Se recomienda una cantidad menor al 5%, porque a cantidades mayores el óleo pierde su fluidez, seca con dificultad y tiende a un tono mate.

Medio al aceite para velar y vidriar

Generalmente, al usar medios para velar y vidriar se aplica la regla de graso sobre magro, sin embargo, el uso excesivo de solvente rompe la adherencia del aceite secante produciendo craqueo, por ello es importante, usar el medio magro en una capa muy delgada como si fuera una acuarela monocromática, por lo común se aplica en la primera capa del prepintado, usando óleo de pigmento opaco, como pueden ser óleos de: tierras, cadmios, blancos y negros, u óleos de pigmentos muy cubrientes. El medio rebajado con igual cantidad de solvente, se usa en las subsiguientes capas de prepintado con oleos de pigmentos opacos o semiopacos, y el medio graso se usa en las capas de saturación con oleos de pigmento translúcidos semi transparente, y el extra graso en la ultima capa con óleos casi sin pigmento o con oleos de pigmento translúcido o transparente.

Medio a la resina para velar y vidriar
Tipo AR APF AEBS TV RD AP
Magro 30mm



70mm
Medio
50mm
5g 5g 50mm
Graso

70mm 10g 5g 30mm
Extra Graso

90mm 15g 5g 10mm

AR Aceite Refinado, APF Aceite Prensado en Frío, AEBS, Aceite Espesado y Blanqueado al Sol, TV Trementina de Venecia, RD Resina Damar, AP Aguarrás de Pino.

Nota: este tipo de medio debe usarse fresco, en un lapso de tiempo menor a un mes. En caso de usar barniz damar o solución de trementina de venecia comercial, ajustar la cantidad de aguarrás faltante o sobrante de acuerdo al porcentaje de ingredientes de la solución comercial.

La cantidad de resina damar en el barniz comercial varia de 25% a 40%. En todo caso recuerda que puedes crear tu propia combinación

Medios Acuosos

Medio a la goma

El medio acuoso tradicional lleva como aglutinante goma arábiga o en su lugar goma de tragacanto; siendo ambas gomas la base de las acuarelas, los gouaches y el pastel tradicional. El medio para acuarela usando únicamente goma arábiga tiende a fermentar; cuando seca, se torna frágil y tiende a craquear; por ello tradicionalmente se ha usado miel de abeja como humectante, glicerina como plástificante y esencia de clavo como conservador.

Humectante

La miel de abeja capta y libera agua del aire por debajo del 20%, regulando su propia humedad y presentando propiedades fungicidas y antibacteriales en dicho rango, la cristalización y humedad de la miel es importante cuando se preparan acuarela en pastilla (pan); porque permite su solidificación cuando la pastilla seca y su disolución cuando se le agrega agua, gradualmente se ha reemplazado por jarabe de maíz (rico en fluctosa) en la acuarela envasada en tubo, la razón del reemplaza es porque existen infinidad de tipos de miel de abeja y la mayoría tiende a cristalizar a bajas temperaturas obstruyendo la boca del tubo. Un excelente tipo de miel de abeja es la proveniente de acacias y la proveniente de guajes.

Plástificante

La glicerina evita la fragilidad de la goma arábiga, si bien es altamente soluble en agua se recomienda usar cantidades menores a 30% cuando se usa en la preparación de acuarela en tubo; y alrededor de 20% en cuando se prepara acuarela en pastilla. La glicerina además capta rápidamente la adición agua permitiendo obtener la aguada en un instante.

Conservador

Las soluciones de goma arábiga tienden a fermentar; y a formar colonias de hongos y bacterias para evitarlo se usan conservadores tradicionales como la esencia de clavo (eugenol), el cual funciona como antioxidente y antiséptico. En la actualidad la esencia de clavo es sustituida por sales compuestas de sacarina sódica (benzisotiasol)

Goma arábiga

Impurezas en la goma
arábiga a granel

La solubilidad de la goma arábiga es de quinientos gramos por litro de agua (500g/l), y la de la goma de tragacanto aproximada es de treinta gramos por litro (30g/l). Sin embargo, hay que agregar un poco más de agua, pues esta tiende a evaporar durante su calentamiento. La solución típica de goma arábiga se encuentra entre el 25% al 30%.

Tanto la goma arábiga como la goma de tragacanto es preferible adquirirla en forma de polvo, grado alimenticio o farmacéutico, si esto no es posible, es muy importante pulverizar, filtrar la goma y agregar aditivos contra la formación de hongos y bacterias.

Medio a la goma con glicerina
Tipo Goma Agua Glicerina Clavo
Arábiga 20 grs 60 ml ~20 ml Una gota
Tragacanto 1 grs 80 ml ~20 ml Una gota
Medio a la goma con miel
Tipo Goma Agua Miel Glicerina Clavo
Arábiga 20 grs 60 ml ~5 ml ~15 ml Una gota
Tragacanto 1 grs 80 ml ~5 ml ~15 ml Una gota

Procedimiento para preparar goma arábiga

Pulverizar la goma, en caso de adquirirla en lágrimas.

Goma arábiga

Filtrado de las impurezas

Calentar el agua hasta el punto de ebullición, retirar del fuego, dejara enfriar a 60°C, y agregar la goma poco a poco, agitando con una cuchara.

Agitar la goma arábiga hasta disolver lo más que se pueda.

Agregar la glicerina y la miel aún estando caliente el medio.

Dejar reposar el medio varias horas; agitando de vez en cuando durante un para de días cuando se requiera la completa disolución de la goma.

Una vez obtenida la solución agregar las gotas de esencia de clavo, agitando bien el medio.

Filtrar la solución con un papel filtro.

Envasar el medio y refrigerar para su conservación.

Adicionalmente se le puede agregar al medio una mayor concentración de glicerina si se requiere una mayor plasticidad.