El mensaje de Medjugorje
| Desde 1981, en un pequeño pueblo de Yugoslavia llamado
Medjugorje, la Virgen María se ha estado apareciendo y mandando mensajes
al mundo.
Ella nos dice que Dios la ha mandado al mundo y que los años que Ella ha permanecido aquí es un tiempo de gracia que Dios nos ha concedido. La misión de Nuestra Señora es una misión de amor y paz. Ella ha venido a la tierra a reeducarnos y convertirnos, y así centrar nuestras vidas en el camino de Dios. Es importante que entendamos la urgencia y la magnitud de la llamada a la conversión que Nuestra Señora nos hace. Ella nos dice, "He venido a decirle al mundo que Dios existe. El es la plenitud de la vida y hay que disfrutar Su plenitud y Su paz; deben regresar a Dios." Nuestra Señora les da mensajes a seis jóvenes de Medjugorje: Ivan, Jakov, Marija, Mirjana, Vicka e Ivanka. Estos visionarios han sido testigos de las apariciones de la Virgen María desde el 24 de junio de 1981. Además, los visionarios recibirán un total de diez secretos acerca de los acontecimientos que presenciará la tierra en un futuro no muy lejano. Algunos de estos secretos son acerca del mundo. Cuando cada uno de los seis visionarios haya recibido los diez secretos, la Virgen dejara de aparecerse. Actualmente solamente dos visionarios han recibido los diez secretos, mientras las demás sólo nueve. Uno de los secretos ya ha sido ha sido revelado por los visionarios. Nuestra Señora ha prometido dejar una señal visible en la montaña donde se apareció por primera vez. Nuestra señora ha dicho: "Esta señal será dada para los ateos. Ustedes los fieles ya tienen señales y ya se han vuelto la señal para los ateos. Ustedes los fieles no deben de esperar la señal para convertirse. Conviértanse rápido. Este es un tiempo de gracia para ustedes. Ustedes no pueden agradecerle suficientemente a Dios por Su gracia. Este tiempo es para profundizar su fe y para su conversión. Cuando la señal aparezca, será demasiado tarde para muchos." Habrán tres advertencias para el mundo y Mirjana dará testimonio. Tres días antes de la primera advertencia, ella le avisará a un padre, que será quien anuncie que, donde y cuando tendrá lugar. Después de la primera advertencia, las otras dos ocurrirán dentro de un corto período de tiempo y quedará una señal permanente en las montañas. Aquellos que sobrevivan tendrán poco tiempo para la conversión y la reconciliación. El noveno y el décimo secreto son materia grave. Hablan sobre el castigo por los pecados del mundo. El castigo será inevitable pues no podemos esperar la conversión del mundo entero. La oración y la penitencia pueden disminuir el castigo, mas no lo eliminará. La invitación a rezar y hacer penitencia alejará el mal, la guerra y sobre todo salvará almas. Según el séptimo secreto, un mal que amenazaba al mundo fue destruido por la oración y el ayuno. Por esa razón la Virgen aún nos exhorta a continuar con el ayuno y la oración. Nuestra Señora nos dice, "Han olvidado que con la oración y el ayuno pueden eliminar las guerras, suspender las leyes naturales". Desde las apariciones de 1981, millones de personas de todas las creencias y de todas partes del mundo, han visitado Medjugorje y han partido sintiéndose espiritualmente fortalecidos y renovados. Nuestra Señora nos enseña guiándonos paso por paso, mensaje por mensaje. Tenemos que aceptar ser reeducados por la Madre de Dios pues Ella nos quiere mostrar la verdadera cara del Cristianismo. Este es un proceso muy largo porque como una sociedad hemos vivido de manera superficial la Cristiandad y hemos permanecido lejos de la verdad y de Dios, y somos lentos para aprender. El problema con la humanidad no es tanto que haya gente con malas intenciones, hay mucha gente de buen corazón. El problema es que a veces no vemos la verdad; estamos en la obscuridad, y muchos de nosotros simplemente estamos ciegos. No nos damos cuenta que nos hemos puesto en las manos de Satanás porque no sabemos como diferenciar entre el bien y el mal. Muchos de nosotros nos hemos convertido en imagen de Satanás sin siquiera saberlo. Gran parte del mundo se ha apartado de la vida centrada alrededor de Dios y de la familia. Las respuestas que necesitamos para dar una nueva dirección a nuestra vida pueden ser encontradas leyendo y viviendo los mensajes de Nuestra Señora y de la Sagrada Escritura. "Ustedes están listos para cometer pecados, y para ponerse en las manos de Satanás sin reflexionar". "No permitan que Satanás tome el control de sus corazones, ya que se convertirían en una imagen de Satanás y no de mi." "Hijos, la obscuridad reina sobre todo el mundo. La gente es atraída por muchas cosas y se ha olvidado de lo mas importante." "La luz no reinará en el mundo hasta que la gente acepte a Jesús, hasta que vivan Sus palabras, que es la Palabra del Evangelio." "Queridos hijos, esta es la razón de mi presencia entre ustedes por tan largo tiempo: para guiarlos en el sendero de Jesús. Quiero salvarlos y, a través de ustedes, salvar el mundo entero. Mucha gente ahora vive sin fe; algunos ni siguiera quieren oír acerca de Jesús, ¡sin embargo quieren satisfacciones y paz! Hijos, esta es la razón por la que necesito que recen: la oración es la única forma de salvar la raza humana." (julio 30 de 1987). Debemos darnos cuenta de que Satanás es real. El nos usa para sus propios fines y propósitos. Su principal propósito es la destrucción. Destrucción del amor, de la paz, de la fe, de la familia y de la vida. Nuestra Señora nos da cinco armas que podemos usar contra Satanás. Ellas son:
El plan de Nuestra Señora para la salvación de la humanidad en la tierra es derrotar a Satanás usando estas cinco armas. Tenemos que entender que el plan de Nuestra Señora es para todo el planeta, que esta guerra es una guerra de amor contra la destrucción, y que el objetivo de Nuestra Señora en esta lucha es el reino del amor y el regreso de las almas a Dios. Nuestra señora nos dice que nuestro papel "es grande". No debemos tan solo vivir los mensajes. Debemos de estar deseosos de abandonarnos completamente en las manos de Nuestra Señora. Nuestros hogares, nuestro dinero y nuestros negocios no son tan importantes como ser dignos de llegar a la vida eterna después de esta vida. |