Rosario

El Santo Rosario

Las 15 Promesas del Rosario

El Papa Juan Pablo II y el Rosario

Ir a Pagina Inicial


El Santo Rosario

La palabra Rosario significa "Corona de Rosas". Nuestra Señora ha revelado a varias personas que cada vez que dicen el Ave María le estan dando a Ella una hermosa rosa y que cada Rosario completo le hace una corona de rosas. La rosa es la reina de las flores, y así el Rosario es la rosa de todas las devociones, y por ello la mas importante de todas. El Rosario esta compuesto de dos elementos: oración mental y oración verbal. En el Santo Rosario la oración mental no es otra cosa que la meditación sobre los principales misterios o hechos de la vida, muerte y gloria de Jesucristo y de su Santísima Madre. Estos quince misterios se han dividido en tres grupos: Gozosos, Dolorosos y Gloriosos. La oración verbal consiste en recitar quince decenas (Rosario completo) o cinco decenas del Ave María, cada decena encabezada por un Padre Nuestro, mientras meditamos sobre los misterios del Rosario. La Santa Iglesia recibió el Rosario en su forma actual en el año 1214 de una forma milagrosa: cuando Nuestra Señora se apareciera a Santo Domingo y se lo entregara como un arma poderosa para la conversión de los herejes y otros pecadores de esos tiempos. Desde entonces su devoción se propagó rapidamente alrededor del mundo con increíbles y milagrosos resultados.

Ir arriba

Las Promesas del Rosario

  1. Los que me recen el Rosario, recibirán señales del amor de Dios.
  2. Les prometo mi especial protección y las mayores bendiciones a los que recen el rosario.
  3. El Rosario será una poderosa armadura contra el infierno, destruirá malos hábitos y disminuirá el pecado.
  4. Se volverán virtuosos y harán solo cosas buenas; obtendrá para sus almas la abundante misericordia de Dios; sus corazones ya no buscarán los bienes materiales y las vanidades; pensarán en los bienes eternos que les esperan en el cielo. Oh, que sus almas de esta forma se santifiquen.
  5. El alma que se refugie en mí recitando el Rosario, no perecerá.
  6. Quienquiera que recite el Rosario con gran devoción, meditando sus Sagrados Misterios, nunca sentirá que ha sido abandonado por Dios. Dios no los castigará en Su Justicia, no morirá sin estar debidamente preparado; Si rezas el rosario todos los días permanecerás en la gracia de Dios, y serás digno de vida eterna.
  7. Quienquiera que tenga una verdadera devoción por el Rosario no morirá sin los Sacramentos de la Iglesia.
  8. Aquellos que son fieles a recitar el Rosario tendrán durante su vida y en su muerte la sabiduría de Dios y todas sus bendiciones; en el momento de su muerte participarán en los méritos de los Santos en el Paraíso.
  9. Se irán directamente al cielo aquellos que han sido devotos del Rosario
  10. Los fieles hijos del Rosario merecerán un alto grado de gloria en el Cielo.
  11. Obtendrán todo lo que me pidan recitando el Rosario.
  12. Todos aquellos que propagan el Santo Rosario serán ayudados por mi en sus vicisitudes.
  13. He obtenido de mi queridisimo Jesús que todos los devotos del Rosario tendrán durante su vida y ala hora de su muerte, la protección y ayuda de todos los ángeles y de todos los santos.
  14. Todos los que recen el rosario son mis hijos, y hermanos y hermanas de mi único Hijo, Jesucristo.
  15. La devoción a mi Rosario es un gran signo de que heredarán el cielo, es un gran signo de predestinación.

"Recen todos los días el Santo Rosario para obtener la paz para el mundo" Nuestra Señora de Fátima

Ir arriba

El Papa Juan Pablo II y El Rosario

Papa Juan Pablo II y el Rosario

El Rosario es una oración que el Papa reza diariamente y a la que el nos invita a unirnos. El ha declarado varias veces su especial cariño a esta devoción Mariana. En una homilía del 24 de Abril de 1979 dijo: "Hay una plegaria que es mi preferida y que tengo especial agrado en recoger y subrayar: la oración hecha contemplando los misterios del Rosario".

El 6 de Mayo de 1979 recomendó a los feligreses de la Diócesis de León Guanajuato: "Al rezar el Rosario, mediten despacio los misterios centrales de nuestra Redención. Sea así María ejemplo de entrega y de vida según Dios, la que nos conduce de la mano hacia una fe más sólida y coherente. Sea María, desde cada hogar que reza con fervor el Santo Rosario, la que enseñe, aliente, consuele y robustezca la vida cristiana de cada familia y a cada miembro de la misma.

Ella, la Madre de la Iglesia, la Madre de Jesús, nos confirma en una creciente fidelidad a Cristo y a la Iglesia". Pero ¿porqué tanta insistencia en rezar diariamente el Rosario?

El Papa sabe lo que nos pide. Las personas que rezan el Rosario han experimentado la belleza de esta oración. El Papa nos dice que recitando cada "misterio" o "decena" del Rosario "seguimos la inspiración del Espíritu Santo que, instruyéndonos interiormente, nos lleva a imitar más de cerca a Jesús haciéndonos rezar con María, y sobre todo, como María.

Y es que al intercalar en cada Ave María una pequeña meditación es como si estuviéramos mirando a través de una ventana hacia el mundo de Dios." La paz y la alegría son frutos del Rosario pues después de la Santa Misa es precisamente el Rosario la oración que más nos une a Dios.

Y es que el Rosario está formado de las oraciones más bellas que existen. Todas ellas vienen del Cielo, y han sido dictadas por El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo.

El Padrenuestro, es una oración hecha por Dios Hijo y es dirigida a Dios Padre. Las primeras palabras del Ave María "Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo" fueron dictadas por Dios Padre al Arcángel Gabriel cuando El lo mandó a anunciar a María el misterio de la Encarnación de Jesús; las palabras "Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús" fueron inspiradas a Santa Isabel por el Espíritu Santo; y las palabras "Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte." fueron inspiradas por el Espíritu Santo a la Santa Madre Iglesia. El Gloria, que se reza al final de cada misterio, fue dictada por Dios Padre a los ángeles cuando El los mandó a cantarle a Jesús que acababa de nacer, y es un himno a la Santísima Trinidad. "Gloria a Dios en el Cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad."

Ir arriba