 |
Página principal
Anterior
|
 |
LA MUJER Y EL HOGAR
INTRODUCCION:
Como mujeres estamos encargadas del hogar, el lugar donde vivimos junto a nuestro esposo e hijos, donde convivimos y compartimos muchas cosas. Dios nos ha dejado esta tarea y somos responsables de velar por él Prov 31:27. Debemos asegurarnos de que en nuestro hogar todo marche bien y que en él nuestra familia se sienta cómoda Prov. 14:1.
1. UN HOGAR PLANEADO Y ADMINISTRADO.
En nuestro hogar tenemos múltiples actividades por las cuales hay que trabajar pero para eso es necesario saber planearlas Prov. 31:11,16-18. Hay que planear gastos, compras, pagos, etc. Dios nos ha enseñado a saber planear con anticipación para que no nos veamos afectados Lc. 14:28-33. Nuestro marido confía en que no malgastaremos el dinero que él gana con mucho esfuerzo. Debemos usar nuestra inteligencia y ser prudentes al momento de decidir en que vamos a gastar el dinero hay que saberlo administrar, saber proporcionar o distribuir lo que tenemos Tit. 2:5; Prov. 3:13-14; 19:14; Eze. 28:4. Si administramos bien todo lo que tenemos tanto bienes como dinero nos va alcanzar para dar a nuestra familia lo que necesite. Debemos saber cuidar nuestros intereses y de nuestra familia. Hacer que rindan. Una buena administradora esta preparada para los imprevistos Prov. 31:21,25.
2. UN HOGAR ORGANIZADO Y CONTROLADO.
Dentro de nuestro hogar hay muchas cosas que organizar. Dios nos ha enseñado ha ser ordenados 1ª Cor 14:4 , Tit.1:5. Desde el principio de la creación vemos que Dios fue muy organizado Gen. 1. Así que nuestro hogar debe mostrar el cuidado que tenemos al tenerlo ordenado, limpio, dispuesto para que nuestra familia lo disfrute Tit. 2:5; Prov. 27:18; 31:13-15. En esto mostramos el amor que tenemos hacia nuestro esposo Ef. 5:28-29. El trabajo es mucho barrer, trapear, recoger, lavar, hacer comida etc. pero si lo hacemos con amor no se nos hará pesado. No hay espacio para la ociosidad Prov. 19:15; 31:27; 1ª Tim 5:13. Necesitamos tener todo bajo control y adaptarnos a lo que tengamos en nuestra casa. Hay que hacer del ambiente familiar un hogar de paz, amor y felicidad 1ª Ped. 3:1-4. Nuestro hogar debe estar preparado y dispuesto para nuestra familia.
3. DIRECTORAS DE NUESTRO HOGAR.
Nosotras como mujeres somos quien dirigimos el hogar, sabemos enderezar o llevar nuestra casa para que sea el lugar adecuado para la familia. El hogar que Dios nos pide que tengamos. Dios nos ha dejado esta tarea de ser quienes gobernemos el hogar 1ª Tim 5:14; 3:4, 5,12. Debemos ayudar a nuestros esposos en esta tarea. Este gobierno que Dios nos autoriza es sobre la casa y los hijos únicamente. Somos amas y señoras del hogar y los hijos llegan a ser nuestros ayudantes 1 Tim 6:1; Prov.31:15. Hay que ser diligentes, estar cuidadosas, dispuestas, activas a obrar en nuestro hogar Prov. 12:24 y no dejar que la indolencia (que no se afecta o conmueve, no le importa) nos domine porque entonces nuestro trabajo será mas pesado por no hacerlo cuando debemos.
CONCLUSION:
Mujeres nuestro trabajo en el hogar es mucho y pareciera que es imposible pero Dios nos ha dada las habilidades necesarias para lograrlo. Si queremos que nuestro trabajo en el hogar sea reconocido hay que hacerlo primero Prov. 31: 10, 28, 29,31. Recibiremos nuestra recompensa delante de Dios Prov. 22:4 1ª Tim 2:15.
Por Adalia Sarazua M. * Apodaca, N.L. * Junio 2009.
|
 |