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ES DIFICIL
Es difícil convencer a tu vecino que de que la iglesia es lo más importante en el mundo, cuando tu muy seguido faltas a los servicios.
Es difícil convencer a tus hijos de que la iglesia es de valor supremo, cuando ellos ven que tú gastas más dinero en cosas de diversión o en otras cosas innecesarias, que en lo que le das al Señor.
Es difícil convencer a tus hijos de que el Señor y su iglesia vienen primero, si tú te los llevas a otros lugares, en vez de llevarlos a la adoración.
Es difícil convencer a tus amigos de que tú amas al Señor profundamente, cuando ellos poco o nunca te oyen hablar de El.
Es difícil convencer a tus vecinos de que tú amas la palabra de Dios, cuando ven ellos que tú nunca asistes al estudio bíblico.
Es difícil convencer a tu patrón de que eres un cristiano, si tú le robas tiempo por el cual te paga.
Es difícil convencer al Señor de que lo amas, si tu permites que las circunstancias difíciles te aparten de los cultos en lugar de buscar el modo para cumplir con tus responsabilidades cuando se requiere un esfuerzo mayor (o gasto) para hacerlo.
Es difícil convencer al mundo que de tu eres un cristiano, si vives como vive el mundo, si hablas como habla el mundo, y si el mundo esta interesado en todas las cosas que en ti tienes interés. (de hecho tu no eres un cristiano).
Nota: Para que sea fácil convencer a los demás de que somos cristianos, necesitamos cambiar en nuestra manera de ser, y esforzarnos en cumplir con nuestros deberes de cristianos. RVS.
(Tomado del boletin: "El Edificador" Midland, Tx.)
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